sábado, 5 de septiembre de 2009

¿CÓMO DISFRUTAR DE UN CRISTIANISMO REAL?

En Salmos capítulo 34, encontramos una descripción espectacular de la relación de Dios con el ser humano. O sea, de Dios con el cristiano que quiere experimentarlo como Dios.

Es maravilloso saber que tenemos un Dios que se ocupa del ser humano en forma paternal, refiriéndome a buenos padres y responsables. Para el ser humano de hoy que está acostumbrado a correr todo el día, por sus compromisos que no lo dejan descansar ni un momento. Es un ser humano que, con el tiempo se convierte en una maquina que trabaja y se ocupa en ganar dinero para subsistir, pero que no se toma el tiempo para descansar y hacer uso del derecho que Dios nos da, el derecho de estar con él y obtener la paz que solo él puede darnos.

El Salmo 34: 1-3 dice:
“Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca.
En Jehová se gloriará mi alma; Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre.”

David nos muestra un ejemplo de un cristiano que bendice a Dios no importar la situación. David alaba a Dios en todo tiempo.
Que interesante descripción de un ser humano que vive a Dios en cada instante de su vida. Y muchos podríamos pensar que David no vivía tan ocupado o quizá tan apretado de tiempo como nosotros, es obvio que nadie puede decir cómo era la agenda de David en la antigüedad pero seguro que habrá estado bastante ocupado, ya que estaba escapando de la muerte.
Lo que si podemos sacar en claro es que él alababa a Dios de CONTINUO, no era una alabanza de momentos, quizá de 5 minutos al día, o antes de salir a trabajar una oración rápida en la puerta para recibir de manera “supersticiosa” la protección de Dios. Era una alabanza de todo el tiempo, quizá él podría decir hoy, “mientras manejo mi auto le cuento al Señor mis planes y mientras trabajo hago una oración en mi mente”. Quizá esta pueda ser una forma de adorar continua, pero en el vers. 3 David nos invita a exaltar el nombre de Jehová.
¿Cuántos saben en tu trabajo que tú eres cristiano? ¿Cuántos vecinos pueden decir que tu eres un ejemplo? Exaltar el nombre de Jehová es poner en alto el estandarte de que tú eliges a Dios y que él es DIOS. Y esto es por una relación diaria con Dios.

Ahora, ¿De qué manera debemos relacionarnos con Dios para exaltar su nombre? En el versículo 2 nos hablaba de el ejemplo a los demás y como nuestra adoración a Dios y nuestra manera de vivirlo, hace que muchos busquen obtener esa alegría que demostramos. Pero el versículo 4 nos habla de la relación entre el ser humano necesitado de paz y amor que solo se encuentra en Dios. Dice: “Busqué a Jehová, y él me oyó y me libro de todos mis temores” después en el versículo 6 dice: “Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias”.
Que interesante, David se sentía un pobre hombre, angustiado. Hoy sigue ese sentimiento en la humanidad toda, cualquiera de nosotros nos podemos sentir igual que él, pero que lindo es buscar a Dios, lindo es “orar a Dios como a un amigo” (E. White, Camino a Cristo). Qué lindo es compartir nuestras penas a Cristo, que lindo es notar que cada día somos más amigos de Dios y que sentimos que no podemos pensar en la posibilidad de vivir separados de él.
Por eso, David escribió una joya en el versículo 7, dice: “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende”. Dios siempre está listo para protegernos, solo es necesario que tu y yo estemos en relación con él para expresar como dijo David “Busqué a Jehová, y él me oyó y me libro de todos mis temores”. Si hoy estas angustiado, afligido. Si no disfrutas la vida, si no te sientes feliz en ser cristiano. Entonces comienza una relación verdadera con Cristo. Él te espera, ¿Tú qué esperas?