domingo, 8 de marzo de 2009

¿A QUIÉN PERTENEZCO?

“Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.” Isaías 43: 3.

¡Que gran versículo! ¿Tuviste duda alguna vez a quién perteneces?
Hay una etapa en la cual los adolescentes ponen a prueba en sus mentes, la paternidad de sus padres. En muchos casos quieren hasta pruebas concretas.
Es interesante que algunos creen no ser hijos legítimos de sus padres, otros no quieren serlo. De muchas maneras se expresa esta rebeldía en los jóvenes.
Aunque muchos de nosotros hemos pasado esa etapa, espiritualmente seguimos preguntándonos de quien somos hijos, y otros nos comportamos como si no supiésemos a quien pertenecemos.
Sin embargo tenemos un Padre de amor que soporta nuestra rebeldía y que sin lugar a dudas nos da pruebas de amor y de paternidad. Ese Padre se llama Jehová en el antiguo testamento. Es nuestro Dios y sobre todo es Santo. El es el Creador de nuestras vidas y aunque en nuestra rebeldía de pecado no lo hacemos parte de nuestra vida en forma completa, Él nos sigue amando.
Si alguna vez te imaginaste en una noche antes de dormir a tu padre o a tu madre, como súper héroes, salvándote de una situación difícil o de un accidente trágico, te abra parecido interesante abrir los ojos y darte cuenta que ellos son seres humanos y que es difícil que puedan lograr todo lo que te imaginaste. Sin embargo, con Dios te puedes imaginar cualquier rescate del peligro.
Si, Él es verdadero, no es una imaginación del momento o algo inventado, Él se define como tu Salvador. Y lo dice porque Dios no tiene miedo al que dirán, sino que el realmente te salva. Aunque nosotros no nos demos cuenta Él nos salva de la muerte en cada instante; y principalmente, Él murió una vez y para siempre, para que nuestra única salida no sea la muerte eterna.
Dice en su palabra que dio naciones enteras por Israel, para que esta nación se sienta libre. Dios venció potencias mundiales como Egipto, para que Israel este a salvo. Es alucinante el Dios que tenemos, pero lo mas lindo es que es personal. Él puede ser un Dios de naciones y de una persona, Él puede salvar naciones y a una persona. Dios es Dios y no necesita ser probado.
Él fue, es y será por los siglos de los siglos, tu Dios y mi Dios.

P/d: A Él perteneces.

No hay comentarios: